
Londrina, Paraná, Brasil. — La historia de Thaissa Gabriely de Oliveira Marques, una estudiante universitaria de apenas 21 años, ha provocado profunda conmoción en Brasil después de que perdiera la v1da mientras trabajaba en la promoción de un gimnasio que todavía se preparaba para abrir sus puertas.
Thaissa cursaba el último período de Nutrición en el Centro Universitario Filadélfia (UniFil) y había sido contratada recientemente para trabajar en la divulgación del nuevo establecimiento.
El viernes 11 de septiembre de 2026, la joven se encontraba repartiendo volantes y realizando sus labores en el gimnasio, ubicado en Londrina, norte del estado de Paraná, cuando ocurrió el at4que.
El principal sospechoso fue identificado como Gabriel de Andrade, también de 21 años, quien fue detenido después de los hechos.
Según la Policía Civil de Paraná, el propio investigado admitió inicialmente ante las autoridades que pretendía cometer una agr3sión s3xual contra Thaissa y que, ante la resistencia de la joven, terminó atacándola.
Gabriel había buscado trabajo en el mismo gimnasio
Las investigaciones revelaron posteriormente un elemento que ahora forma parte importante del caso.
Gabriel de Andrade había acudido previamente al establecimiento buscando una oportunidad de empleo.
La Policía Civil confirmó que el joven se había postulado para trabajar en el mismo gimnasio donde Thaissa había sido contratada.
El delegado Magno Miranda, uno de los responsables de las primeras investigaciones, explicó que las circunstancias anteriores al cr1men llevaron a los investigadores a considerar la posibilidad de que el at4que hubiera sido premeditado.
El sospechoso conocía el establecimiento y ya había mantenido contacto con personas relacionadas con el lugar.
Thaissa había hablado de sus constantes visitas
Después del cr1men aparecieron nuevos elementos que aumentaron las preguntas sobre lo ocurrido.
Thaissa había enviado audios a un amigo en los que hablaba de las reiteradas visitas de un joven al gimnasio.
En esas conversaciones manifestó incomodidad porque el muchacho había acudido repetidamente al establecimiento preguntando por una oportunidad laboral y mostrando interés en conocer diferentes espacios del lugar.
La Policía Civil informó posteriormente que los elementos recopilados permitían identificar a la persona mencionada en aquellos audios como el mismo hombre detenido por el caso.
La investigación analiza esas comunicaciones para determinar si Gabriel ya estaba observando a Thaissa antes del día del at4que.
La investigación sostiene que intentó agr3dirla s3xualmente
Según la reconstrucción de la Policía Civil, Gabriel habría abordado a Thaissa dentro de las instalaciones con la intención de cometer una agr3sión s3xual.
La joven se resistió.
La investigación sostiene que fue entonces cuando el sospechoso utilizó un 4rma blanca y la atacó repetidamente.
Thaissa sufrió numerosas h3ridas y perdió la v1da dentro del establecimiento.
El informe de necropsia conocido posteriormente estableció 44 h3ridas provocadas por el 4rma blanca, además de una grave lesión en la región cervical.
Algunos reportes iniciales mencionaron cantidades diferentes, incluyendo 30 y 46, pero la información divulgada a partir del examen pericial señaló 44.
Intentó presentarse como víctima de un as4lto
Después del at4que, el sospechoso salió del establecimiento con lesiones en una de sus manos.
De acuerdo con las investigaciones, buscó ayuda y sostuvo inicialmente que había sido víctima de un supuesto as4lto.
Mientras tanto, trabajadores que llegaron al gimnasio encontraron manchas que despertaron sospechas y alertaron a las autoridades.
Policías civiles y militares acudieron al establecimiento y encontraron a Thaissa sin signos vitales.
Al ser confrontado posteriormente por los agentes, Gabriel terminó admitiendo inicialmente su participación y describiendo aspectos de lo sucedido, según la Policía.
Fue detenido en flagrancia
Gabriel de Andrade, de 21 años, fue detenido en flagrancia.
El caso comenzó a ser investigado por h0micidio calificado y tentativa de v1olación, mientras la Policía Civil también pasó a trabajar el expediente como un posible f3minicidio.
La defensa de Gabriel, representada por Penha & Vainer Advogados Associados, ha señalado que el proceso debe ser analizado a partir de las pruebas y ha planteado cuestionamientos relacionados con la confesión y otros aspectos de la investigación.
Por tanto, aunque existen declaraciones atribuidas al propio detenido y elementos reunidos por los investigadores, corresponde al proceso judicial establecer definitivamente su responsabilidad penal.
La familia busca que el caso llegue hasta las últimas consecuencias
El abogado Mauro Martins pasó a representar a la familia de Thaissa como asistente de acusación.
Martins sostiene que existen diversos elementos agravantes que deberán ser evaluados durante el proceso, entre ellos la posible premeditación, el motivo y las circunstancias en las que la joven fue atacada.
La calificación jurídica definitiva, sin embargo, corresponderá a las autoridades judiciales conforme avance el proceso.
Estaba a punto de terminar Nutrición
Thaissa no solamente trabajaba repartiendo volantes.
La joven se encontraba en la etapa final de su formación universitaria.
Era estudiante de Nutrición en UniFil y estaba cursando el último período de la carrera.
Además, informaciones conocidas posteriormente señalaron que se estaba preparando para realizar el examen de ingreso para estudiar Derecho.
Su universidad lamentó públicamente su mu3rte y recordó su trayectoria académica.
También se conoció que Thaissa era la menor de tres hermanas.
La joven fue despedida por sus familiares después del cr1men, mientras la investigación continuaba reuniendo elementos para determinar exactamente qué ocurrió antes de que quedara sola con el sospechoso dentro del establecimiento.
Investigan si todo había sido planificado
Uno de los principales interrogantes que permanece abierto es si el at4que fue producto de una decisión repentina o si había sido preparado previamente.
Para el delegado Magno Miranda, la secuencia anterior al cr1men —incluyendo las visitas del sospechoso, su conocimiento del establecimiento y sus movimientos durante aquel día— justifica investigar una posible premeditación.
Las autoridades también analizan si el sospechoso pudo haber tenido comportamientos similares anteriormente. Esa parte continúa bajo investigación y no debe presentarse como un hecho ya demostrado.
Lo confirmado es que Thaissa Gabriely de Oliveira Marques tenía apenas 21 años, estaba terminando su carrera de Nutrición y había comenzado un nuevo trabajo para continuar avanzando con sus proyectos.
El viernes 11 de septiembre acudió al gimnasio para cumplir con su jornada.
Nunca regresó.
Ahora, mientras su familia enfrenta su pérdida, la Policía Civil continúa reuniendo evidencias alrededor de Gabriel de Andrade, el joven de 21 años detenido por el caso, para que sea la Justicia brasileña la que determine finalmente todas las responsabilidades por el cr1men que terminó con los proyectos de Thaissa.
