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Recuperan en Chocó a cuatro profesionales de la salud que regresaban de una misión humanitaria

20 de septiembre de 2026

Chocó, Colombia. — Después de varios días de una compleja operación en una de las zonas montañosas más difíciles del occidente colombiano, la Fuerza Aeroespacial Colombiana logró recuperar los cuerpos de las cuatro profesionales de la salud que perdieron la v1da en el acc1dente de la avioneta Cessna T-206, matrícula HK-4985, cuando regresaban de una misión humanitaria en Chocó.

Las víctimas fueron identificadas como Perla Constanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo Rodríguez.

Junto a ellas viajaba el piloto Mehmet Cankaya, cuyo cuerpo no había podido ser extraído durante la jornada del sábado debido a las complejas condiciones geográficas y meteorológicas de la zona.

Las autoridades tenían previsto continuar este domingo 20 de septiembre con la operación destinada a recuperar al quinto ocupante de la aeronave.

Regresaban después de ayudar a comunidades afectadas por el terremoto

Las cuatro mujeres habían viajado hasta Condoto, Chocó, como integrantes de una brigada médica que llevó atención a habitantes afectados por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto.

La misión logró atender a aproximadamente 600 personas antes de emprender el regreso hacia Bogotá.

Tras finalizar aquella jornada humanitaria, las profesionales abordaron la avioneta junto al piloto Mehmet Cankaya.

La aeronave despegó de Condoto con destino al aeropuerto de Guaymaral, Bogotá, pero nunca llegó.

El último contacto fue registrado aproximadamente a las 9:23 de la mañana del domingo 13 de septiembre, cuando la aeronave se encontraba en inmediaciones del cerro Tatamá.

Posteriormente se activaron los protocolos de búsqueda y salvamento.

Cinco personas viajaban en la avioneta

En la aeronave se encontraban:

Perla Constanza Álvarez, vinculada a labores de coordinación y convenios médicos.

Sandy García, enfermera jefe.

María Guzmán, profesional de la salud.

Yuliza Figueredo Rodríguez, identificada en reportes como médica radióloga.

Y el piloto Mehmet Cankaya, de origen turco, quien llevaba años colaborando con actividades de la Patrulla Aérea Civil Colombiana para facilitar atención médica en comunidades de difícil acceso.

Algunas publicaciones escriben el nombre de la cuarta profesional como Julissa Figueredo Rodríguez, mientras otras fuentes colombianas lo publican como Yuliza Figueredo Rodríguez. Por esa razón, existe todavía una diferencia ortográfica entre los reportes públicos.

La aeronave fue localizada en una zona de difícil acceso

Después de perderse la comunicación, comenzaron operaciones aéreas y terrestres para establecer dónde había quedado la avioneta.

Las condiciones meteorológicas complicaron las labores desde las primeras horas.

La zona presenta montañas, vegetación extremadamente densa, fuertes pendientes, lluvias y condiciones que dificultan el ingreso de los equipos de búsqueda.

Finalmente, las autoridades localizaron restos correspondientes al Cessna en inmediaciones del Parque Nacional Natural Tatamá, entre Chocó y Risaralda.

Posteriormente se confirmó que ninguno de los cinco ocupantes había sobrevivido al acc1dente.

Un Black Hawk permitió acercar a los rescatistas

La recuperación requirió una operación especializada de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.

Un helicóptero UH-60 Black Hawk, configurado para operaciones de rescate, permitió insertar personal militar en una zona cercana al lugar donde se encontraba la aeronave.

Los equipos tuvieron que enfrentarse a pendientes pronunciadas, vegetación y condiciones meteorológicas cambiantes antes de poder llegar hasta las víctimas.

Finalmente, este sábado 19 de septiembre, se confirmó que los cuerpos de las cuatro mujeres habían sido extraídos.

Posteriormente serían trasladados para los procedimientos forenses correspondientes.

El piloto quedó pendiente de recuperación

La operación no pudo concluir completamente durante la misma jornada.

El cuerpo del piloto Mehmet Cankaya permaneció en el lugar debido a las dificultades para efectuar la extracción con seguridad.

El presidente de Colombia informó que las operaciones continuarían este domingo con el propósito de completar la recuperación del quinto ocupante.

Una misión que había comenzado llevando ayuda

La historia de las cuatro profesionales adquirió especial relevancia porque el viaje que realizaron a Chocó tenía un propósito humanitario.

No se encontraban realizando un recorrido turístico ni un desplazamiento ordinario.

Habían llegado hasta Condoto para brindar servicios de salud a personas afectadas por el terremoto y posteriormente emprendieron el regreso a Bogotá.

La brigada consiguió atender a cientos de habitantes antes del vuelo en el que ocurrió el acc1dente.

El mandatario colombiano destacó públicamente la vocación de servicio de las cuatro mujeres y transmitió sus condolencias a sus familiares.

La recuperación de Perla Constanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo Rodríguez permite ahora que sus familias puedan iniciar la despedida después de varios días de incertidumbre y difíciles operaciones en la montaña.

Mientras tanto, los equipos especializados tienen todavía una misión pendiente: completar la recuperación de Mehmet Cankaya, el piloto que también perdió la v1da en el acc1dente.

Las causas exactas del siniestro continúan siendo materia de investigación. Hasta que exista un informe técnico definitivo, no corresponde atribuir el acc1dente a una falla mecánica, al clima o a una actuación específica del piloto.

Lo confirmado hasta ahora es que los cinco regresaban hacia Bogotá después de una misión que había llevado atención médica a cientos de personas en Chocó.

Cuatro profesionales de la salud y un piloto que emprendieron un viaje para ayudar a otros y que ahora son recordados por las familias y comunidades que conocieron su labor.