
Azua, República Dominicana. — Lo que comenzó como un viaje familiar hacia un centro de salud terminó convirtiéndose en una dolorosa tr4gedia que dejó tres integrantes de una misma familia sin v1da y sumió en luto a la comunidad D-1 Ganadero, en la provincia de Azua.
Las víctimas fueron identificadas como Mariano Antonio Céspedes, de 65 años; su esposa Mercedes Luisa Figuereo, de 63; y la hija de ambos, Marianny Céspedes Figuereo, de 42 años.
Los tres viajaban juntos la noche del jueves 18 de diciembre de 2025, cuando se produjo el violento acc1dente en la conocida curva de Los Jovillos, provincia Azua.
La familia no había salido de paseo.
De acuerdo con los reportes publicados después del sin1estro, se dirigían hacia el Hospital Regional Taiwán de Azua debido a que Mariano Antonio Céspedes presentaba problemas de salud.
Al volante se encontraba su hijo Francisco Antonio Céspedes, quien acompañaba a su padre, su madre y su hermana en aquel recorrido.
Pero nunca pudieron completar el trayecto.
Durante el recorrido, el automóvil conducido por Francisco Antonio Céspedes colisionó con otro vehículo manejado por Fabio Pimentel, de 33 años y residente en el Proyecto 2-C.
La magnitud del impacto provocó que Mariano Antonio Céspedes, Mercedes Luisa Figuereo y Marianny Céspedes Figuereo perdieran la v1da en el lugar.
Francisco sobrevivió.
Fabio Pimentel también resultó con l3siones.
Los dos conductores fueron auxiliados y trasladados de emergencia al Hospital Regional Taiwán de Azua. Los reportes publicados entonces indicaron que permanecían estables y bajo observación médica.
Para Francisco, aquel recorrido terminó de una manera difícil de imaginar: sobrevivió al violento impacto, pero perdió en el mismo acc1dente a su padre, su madre y su hermana.
La noticia rápidamente llegó hasta D-1 Ganadero, comunidad de donde eran oriundos los tres f4llecidos.
Vecinos y allegados los describieron como integrantes de una familia trabajadora, unida, respetada y muy conocida en la zona.
Las autoridades de tránsito iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar qué provocó exactamente la colisión.
Los cuerpos de las tres víctimas fueron trasladados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para los procedimientos correspondientes, mientras la DIGESETT quedó a cargo de las diligencias relacionadas con el sin1estro.
Hasta los reportes verificados sobre el caso, no se había establecido públicamente una causa técnica definitiva que permitiera atribuir responsabilidad a uno de los conductores.
Por eso, aunque el tramo donde ocurrió el acc1dente ha sido descrito en publicaciones y por residentes como un punto peligroso, corresponde a las autoridades determinar las circunstancias específicas de aquella colisión.
Lo que sí quedó confirmado fue el enorme golpe para una sola familia.
Mariano Antonio Céspedes, de 65 años.
Mercedes Luisa Figuereo, de 63.
Marianny Céspedes Figuereo, de 42.
Padre, madre e hija salieron juntos aquella noche.
Su destino era un hospital.
Pero en la curva de Los Jovillos todo cambió en cuestión de segundos.
Mientras Francisco Antonio Céspedes sobrevivió y quedó bajo atención médica, en D-1 Ganadero comenzaba una despedida triple por tres miembros de una misma familia que emprendieron juntos aquel último recorrido.
