
Puerto Príncipe, Haití. 30 de octubre de 2026. La operación militar que El Salvador desarrolla en Haití ha adquirido una nueva dimensión internacional después de conocerse que el presidente estadounidense Donald Trump habría expresado su aprobación a los planes del mandatario salvadoreño Nayib Bukele.
La conversación entre ambos presidentes se produjo el martes 27 de octubre, en medio de los preparativos para ampliar la presencia de militares salvadoreños en territorio haitiano.
Según personas familiarizadas con la llamada, Trump indicó a Bukele que hiciera lo que considerara necesario para continuar con la operación.
La respuesta se conoció mientras las autoridades de El Salvador mantienen la búsqueda de cuatro especialistas aeronáuticos desaparecidos desde el 18 de octubre.
Una llamada que precedió a la llegada de refuerzos
Nayib Bukele buscó conocer la posición de Washington antes de avanzar con una movilización militar de mayor alcance.
El presidente salvadoreño había decidido reforzar las operaciones después de que cuatro integrantes de su Fuerza Armada desaparecieran durante un 1nc1d3nt3 en las proximidades de Puerto Príncipe.
La respuesta atribuida a Trump fue interpretada como una señal de que Estados Unidos no se opondría a la ampliación del despliegue.
Sin embargo, no se ha difundido una grabación de la conversación ni un comunicado conjunto que reproduzca literalmente las palabras intercambiadas.
Por esa razón, el contenido de la llamada debe atribuirse a las personas que informaron sobre ella.
El Salvador moviliza aproximadamente 2,000 efectivos
La presencia militar salvadoreña ha aumentado considerablemente durante los últimos días.
Para el miércoles 28 de octubre, aproximadamente 2,000 efectivos se encontraban desplegados en Haití, de acuerdo con información proporcionada por personas conocedoras de las operaciones.
El contingente podría llegar a unos 2,500 integrantes, aunque también han circulado versiones sobre una ampliación todavía mayor.
Esas posibilidades no deben confundirse con una decisión definitiva.
Bukele ha señalado que su Gobierno asume alrededor del 90 % de los gastos de la movilización.
El mandatario sostiene que la prioridad es recuperar a los cuatro especialistas desaparecidos y evitar que las operaciones se prolonguen innecesariamente.
La desaparición de Edimar Rosales y sus compañeros
Entre los cuatro militares cuyo paradero se desconoce se encuentra Edimar Rosales, un joven de 23 años originario de Ahuachapán.
Rosales tenía aproximadamente cuatro años de trayectoria militar y llevaba siete meses destinado en Haití cuando ocurrió el 1nc1d3nt3.
El domingo 18 de octubre, el vehículo blindado en el que viajaba junto a tres compañeros fue sorprendido en Croix-des-Bouquets.
La unidad sufrió daños y terminó incendiada.
Los cuatro especialistas lograron salir, pero después se perdió comunicación con ellos.
La familia de Edimar explicó que recibió audios y videos enviados por el joven mientras ocurría la situación.
Desde entonces, sus allegados permanecen a la espera de noticias.
Las autoridades no han divulgado de manera verificable los nombres completos de los otros tres desaparecidos.
El Gobierno haitiano autoriza la operación
La ampliación del despliegue salvadoreño también cuenta con el consentimiento del Gobierno de Haití.
El miércoles 28 de octubre se aprobó un acuerdo bilateral que permite desarrollar operaciones en territorio haitiano.
El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé ha mantenido conversaciones con Nayib Bukele sobre la situación de los cuatro militares.
Ambos gobiernos han expresado su disposición de continuar coordinando las labores de búsqueda.
El Salvador ya participaba en la misión internacional de seguridad respaldada por las Naciones Unidas, pero la nueva movilización representa una ampliación importante de su presencia.
Todavía existen interrogantes sobre la estructura de mando y el alcance operativo del contingente adicional.
Bukele afirma que no pretende ocupar Haití
Ante las preguntas sobre el tamaño del despliegue, Nayib Bukele aclaró que su objetivo no es mantener una ocupación militar permanente.
El presidente salvadoreño aseguró que la misión está concentrada en recuperar a los cuatro especialistas.
También advirtió que sus efectivos podrían utilizar la fuerza si las personas responsables de la desaparición se niegan a entregarlos.
Sin embargo, no se ha establecido públicamente qué organización mantiene retenidos a los militares ni el lugar exacto donde podrían encontrarse.
La ausencia de esa información continúa dificultando la evaluación de los resultados de las operaciones.
Marco Rubio y Erik Prince también aparecen en el escenario

Las conversaciones sobre la participación de El Salvador en Haití han incluido referencias al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Según información atribuida a personas familiarizadas con las discusiones, Rubio habría mostrado reservas ante una propuesta anterior para que El Salvador asumiera un papel más amplio en la seguridad haitiana con respaldo de Washington.
También ha sido mencionado Erik Prince, contratista estadounidense vinculado a la empresa de seguridad privada Vectus Global, que desarrolla actividades en Haití.
Sin embargo, no existe confirmación pública de que Prince controle el despliegue salvadoreño ni de que Estados Unidos haya asumido el mando de las operaciones.
Donald Trump no anuncia una intervención directa
Aunque la respuesta atribuida a Trump supone un respaldo a la decisión de Bukele, todavía no se ha anunciado el envío de militares estadounidenses para participar directamente en la búsqueda.
La situación debe distinguirse entre el apoyo político expresado durante una conversación y la participación operativa de tropas.
Tampoco se ha comunicado que Washington vaya a financiar completamente la misión.
Por ahora, El Salvador continúa encabezando su movilización con autorización haitiana.
Haití permanece bajo atención internacional

La crisis de seguridad en Haití ha provocado dificultades para numerosas comunidades y ha complicado las operaciones de las autoridades.
La llegada de miles de militares salvadoreños ha generado expectativas sobre posibles cambios en las condiciones del país.
Sin embargo, especialistas han advertido que una operación de gran magnitud también presenta riesgos para la población civil y requiere mecanismos claros de coordinación.
El desafío inmediato continúa siendo localizar a los cuatro especialistas desaparecidos.
Hasta el 30 de octubre, no se había anunciado públicamente su liberación ni se había establecido de manera verificable su ubicación.
La respuesta atribuida a Donald Trump representa un nuevo elemento político en la operación, mientras Nayib Bukele mantiene su decisión de continuar la búsqueda.
