
Una lamentable pérdida golpeó al ámbito político y comunicacional del país este martes, cuando se confirmó el fallecimiento de quien fuera un influyente dirigente y figura clave en los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana.
Las primeras versiones indican que el deceso se habría producido a causa de un infarto, según informaron allegados a su entorno más cercano.
Durante más de una década, su rostro y voz estuvieron ligados a los principales canales de comunicación del poder Ejecutivo. Ejerció un papel determinante como portavoz durante los dos periodos presidenciales de Danilo Medina, siendo además reconocido por su lealtad y cercanía con el exmandatario.
En los últimos meses, había sido integrado como miembro del Comité Político del PLD, consolidando así su trayectoria como figura influyente en la dirección del partido. Al final de su vida, contaba con 69 años.
Desde su nacimiento el 8 de agosto de 1955, su vida giró en torno a la política, los medios y la estrategia comunicacional. Fue esposo de Rosa Rita Álvarez y padre de Carlos Alejandro y Liliana, con quienes compartió una vida familiar que transcurrió en paralelo a su constante exposición pública.
En 2006, tomó una decisión que marcó su historia política: renunció a su cargo como vocero del entonces presidente Leonel Fernández para respaldar sin reservas la candidatura de Danilo Medina, a quien calificó como la mejor opción para el país.
Una vez Medina alcanzó la presidencia en 2012, fue designado como director de la Dirección General de Comunicación (DICOM), desde donde modernizó las estrategias del Gobierno, incorporando nuevas herramientas digitales y utilizando las redes sociales como vía directa de contacto con la ciudadanía.
Su visión moderna y su disciplina partidaria lo convirtieron en uno de los hombres más leales del danilismo. Con su partida, se cierra un capítulo clave de la comunicación política en la historia reciente del país.
