
Un momento cargado de sentimientos profundos se vivió durante la emisión del programa Énfasis con Iván Ruiz, cuando la periodista Jessica Hasbún compartió una emotiva reflexión sobre una persona que ha sido fundamental en su vida: Alicia Ortega. Con la voz quebrada por la emoción, Jessica expresó un profundo orgullo y amor hacia quien considera su madre en todos los sentidos, diciendo: “Madre mía, pero orgullo de Quisqueya”.
La charla, que comenzó abordando aspectos de su carrera, se transformó en un testimonio personal lleno de gratitud y reconocimiento. Desde su nacimiento y tras la separación de sus padres, Alicia Ortega asumió el rol de cuidadora y guía, acompañándola en cada etapa de su vida, tanto en lo educativo como en lo profesional y emocional. “Ella me eligió”, afirmó Hasbún, evidenciando un vínculo tan fuerte que va más allá de la sangre.
Además de su apoyo constante, Jessica narró momentos claves en los que Ortega estuvo a su lado, incluyendo el acompañamiento en los partos de sus hijas y el cuidado amoroso hacia ellas. “Me tomó de la mano en mis partos, me cuida a las niñas, trabaja conmigo, y siempre ha estado ahí”, contó con profunda gratitud.
Con más de 15 años de experiencia en el periodismo, Jessica Hasbún ha destacado tanto en medios nacionales como Noticias SIN, así como en plataformas internacionales tales como CNN, Telemundo y MBC. Aunque en un principio consideró estudiar Derecho, su vocación la llevó a comenzar desde puestos básicos dentro del periodismo, recordando con humildad: “Me tocó hacer fila como asistente, utility, reportera… hasta que me dijeron: ya estás lista”.
Uno de sus proyectos más emblemáticos fue el documental “Orgullo de Quisqueya”, con el que viajó a varios países como Cuba, Egipto, Estados Unidos y España, en busca de historias humanas que impactan más allá de la información. “No es solo qué se cuenta, es cómo se cuenta”, explicó sobre su enfoque narrativo.
Jessica también compartió la intensidad emocional que vivió al cubrir la tragedia de la discoteca Jet Set, donde entrevistó a una sobreviviente que capturó el colapso con su celular. “Desde ese jueves no dormí. Ver el video, estar al lado de ella, fue revivir todo. Caí en cuenta de que, como periodista, también estoy hecha de emociones”, confesó con sinceridad.
Para ella, el pilar fundamental sigue siendo su familia: su esposo Kelvin, con quien lleva 16 años de matrimonio, sus hijas Isabela y Gabriela, y Alicia Ortega, quien es su principal referente y sostén. “Somos un dream team”, concluyó entre lágrimas y sonrisas, reafirmando que el legado de Alicia permanece vivo en cada palabra y acción de su vida.

