
Venecia, Italia. — La búsqueda de Gabriella Querino Elorriaga, la brasileña de 26 años que permanecía desaparecida después de un violento acc1dente entre dos embarcaciones en la laguna de Venecia, terminó de la manera que su familia había esperado durante días que nunca ocurriera.
El cuerpo de la joven fue localizado durante la mañana del martes 15 de septiembre de 2026, tres días después del incidente en el que también perdió la v1da su esposo, Sean Michieli, italiano de 25 años.
Gabriella estaba embarazada.
La pareja se había casado apenas en junio, aproximadamente tres meses antes de la tr4gedia, y esperaba a su primer hijo.
La confirmación del hallazgo puso fin a un amplio operativo que movilizó durante días a bomberos, buzos especializados, helicópteros, embarcaciones equipadas con sonar, Carabinieri y otros organismos italianos.
Un ciudadano encontró a Gabriella en Campalto
Alrededor de las 9:00 de la mañana, un ciudadano que se encontraba en la zona observó un cuerpo en las aguas de Campalto, dentro de la laguna de Venecia.
Las autoridades confirmaron posteriormente que se trataba de Gabriella.
Simone Venturini, autoridad municipal de Venecia, comunicó públicamente la dolorosa noticia y expresó sus condolencias a las familias de Gabriella y Sean.
El hallazgo se produjo a varios kilómetros del punto donde había ocurrido el impacto entre las embarcaciones.
Durante los días anteriores, las corrientes y mareas habían obligado a ampliar progresivamente el área de búsqueda.
Habían salido juntos durante la madrugada
La historia comenzó durante las primeras horas del sábado 12 de septiembre.
Sean y Gabriella salieron alrededor de las 5:00 de la mañana desde Burano, donde residían.
Sean pertenecía a una familia vinculada durante generaciones con la pesca y trabajaba como pescador de almejas.
La pareja había salido en una pequeña embarcación para buscar carnada.
Poco antes de las 6:00 de la mañana, mientras navegaban por el canal de Tessera, cerca del aeropuerto de Venecia, su embarcación colisionó con un taxi acuático.
El impacto provocó que la pequeña embarcación se hundiera.
Sean fue localizado gravemente h3rido y trasladado al Hospital dell’Angelo de Mestre.
Gabriella desapareció en las aguas.
Sean Michieli sufrió un grave traumatismo
Sean, de 25 años, fue sometido a una intervención médica después de ingresar al hospital con un severo traumatismo craneal.
Su condición permaneció crítica.
Los médicos iniciaron posteriormente el procedimiento correspondiente para determinar la mu3rte cerebral y, después de las evaluaciones reglamentarias, su f4llecimiento fue declarado el domingo 13 de septiembre.
Mientras la familia recibía la noticia de la partida de Sean, los equipos de rescate continuaban buscando a Gabriella.
Durante las labores fue encontrada una cartera que contenía documentos y efectos personales de la joven, un elemento que permitió a los investigadores reforzar la certeza de que Gabriella efectivamente viajaba en la embarcación cuando ocurrió el acc1dente.
Buzos, helicópteros y sonar buscaron durante días
El operativo se concentró inicialmente alrededor del canal de Tessera.
Buzos de los Vigili del Fuoco de Venecia inspeccionaron el fondo de la laguna.
Una embarcación procedente de Padua equipada con sonar fue incorporada para examinar zonas donde la visibilidad bajo el agua era extremadamente limitada.
También participaron helicópteros, embarcaciones y efectivos de los Carabinieri.
Las condiciones propias de la laguna complicaron las labores.
Las autoridades tuvieron que considerar las corrientes, la marea y el posible desplazamiento del cuerpo desde el punto original del acc1dente.
Finalmente, durante la mañana del martes, la búsqueda terminó en Campalto.
Su madre esperaba recibir otra noticia
Desde Brasil, Gisele Elorriaga, madre de Gabriella, había seguido desesperadamente cada actualización.
Su petición durante las horas de búsqueda reflejaba la esperanza que todavía conservaba la familia:
“Solo quiero que mi hija regrese con vida”.
Gabriella era natural de Ribeirão Preto, estado de São Paulo, y llevaba aproximadamente dos años viviendo en Italia.
Otro nombre que apareció durante las jornadas de búsqueda fue el de su hermana, Maria Eduarda, quien utilizó las redes sociales para solicitar ayuda mientras la familia intentaba trasladarse hasta Italia y acompañar las diligencias.
El Gobierno brasileño, a través de sus representantes consulares, confirmó que estaba ofreciendo asistencia y permanecía en contacto con las autoridades italianas.
Se habían casado hacía solamente tres meses
Gabriella y Sean habían contraído matrimonio civil en Venecia durante junio de 2026.
Estaban comenzando una nueva etapa.
Ella se había establecido en Italia.
Él continuaba vinculado al oficio tradicional de su familia.
Y juntos esperaban el nacimiento de su primer hijo.
Por eso, la historia provocó especial conmoción tanto en Italia como en Brasil.
En cuestión de días, dos familias pasaron de esperar la llegada de un nuevo integrante a enfrentar la pérdida de Gabriella, Sean y el bebé que esperaban.
Fiscalía investiga al conductor del taxi acuático
Mientras ambas familias enfrentan el duelo, la investigación judicial continúa.
La Fiscalía de Venecia abrió un expediente para esclarecer exactamente cómo ocurrió la colisión.
El conductor del taxi acuático se encuentra bajo investigación, situación que dentro del sistema judicial italiano no equivale a una declaración de culpabilidad.
Los investigadores están analizando la velocidad de las embarcaciones, sus respectivas trayectorias, las condiciones de visibilidad y otros elementos relacionados con la navegación durante aquella madrugada.
También se ha dispuesto una autopsia sobre Sean Michieli.
Las autoridades buscan establecer mediante pruebas técnicas la dinámica completa del impacto y determinar si existen responsabilidades penales.
El conductor del taxi acuático habría declarado que no vio la pequeña embarcación ni a Gabriella antes del impacto. Esa afirmación forma parte de su versión y deberá ser contrastada con los peritajes.
Buscan a dos turistas estadounidenses que podrían aportar información
La investigación también intenta localizar a dos turistas estadounidenses que viajaban en el taxi acuático.
Los investigadores consideran que sus testimonios podrían resultar relevantes para reconstruir los segundos anteriores al impacto.
Hasta ahora sus nombres no han sido divulgados públicamente.
Tampoco se ha difundido oficialmente la identidad del conductor del taxi acuático, por lo que no corresponde atribuirle un nombre sin confirmación.
La familia Michieli ya había vivido otra tr4gedia en el agua
El caso tiene además un doloroso antecedente familiar.
Medios italianos han informado que un tío de Sean, identificado como Endrius, perdió la v1da años atrás en otro incidente relacionado con las aguas de Venecia.
Ahora la familia enfrenta nuevamente una pérdida vinculada a la laguna.
Esta vez fueron Sean, su esposa y el hijo que esperaban.
Venecia confirma el final de la búsqueda
Después del hallazgo de Gabriella, representantes regionales y municipales expresaron públicamente sus condolencias.
Entre ellos se encuentra Andrea Tomaello, representante del Consejo Regional del Véneto, quien agradeció el trabajo realizado durante días por bomberos, fuerzas de seguridad y rescatistas.
La investigación judicial continuará.
Habrá que determinar las velocidades, trayectorias, condiciones ambientales y responsabilidades relacionadas con la colisión.
Pero la búsqueda que mantuvo durante tres días pendientes a Italia y Brasil ya terminó.
Gabriella Querino Elorriaga tenía 26 años.
Sean Michieli tenía 25.
Se habían casado hacía solamente tres meses.
Esperaban convertirse en padres por primera vez.
Salieron juntos aquella madrugada desde Burano para realizar una actividad relacionada con la pesca.
Sean fue encontrado gravemente h3rido y posteriormente perdió la v1da.
Gabriella permaneció desaparecida durante tres días.
Finalmente, las aguas de la laguna de Venecia devolvieron su cuerpo en Campalto.
Una joven pareja que acababa de comenzar su matrimonio y esperaba recibir una nueva v1da terminó dejando hoy a dos países unidos por la misma dolorosa despedida.




