
Una velada que prometía diversión en Santo Domingo terminó en una emergencia inesperada cuando, durante una presentación musical en la discoteca Jet Set, el techo se desplomó abruptamente el 7 de abril.
Entre la multitud que asistía al evento se encontraba Jennifer Morel, estudiante universitaria y modelo, quien vivió de cerca la angustia y el caos generado por el accidente, y más tarde compartió su testimonio en el programa Más Allá de las Redes, conducido por Vladimir Jáquez.
Jennifer relató que minutos antes del derrumbe, acompañaba a una amiga hacia el baño cuando una explosión repentina la lanzó hacia afuera del local, lo que le salvó la vida.
En visitas previas al lugar, ya había notado señales inquietantes, como polvo en el techo, que en ese momento no relacionó con un riesgo inmediato. Sin embargo, la noche del incidente, la gran cantidad de personas presentes, que ella estimó cerca de mil, contribuyó a la magnitud del colapso, que dejó a muchos atrapados y desorientados bajo los escombros.
A pesar de salir físicamente ilesa, Jennifer confesó que las secuelas emocionales persisten, manifestándose en ansiedad, problemas para dormir y miedo constante. Su instinto la llevó a ayudar a otros durante la emergencia, mostrando valentía y solidaridad.
Sin embargo, la lentitud en los procesos legales y la falta de respuestas claras sobre responsabilidades y consecuencias la tienen profundamente frustrada, especialmente ante la gravedad de la situación que dejó víctimas en estado crítico y familias afectadas.
Hasta el momento, no se han imputado cargos formales contra los responsables de Jet Set, y las voces de quienes vivieron la tragedia, junto a la sociedad, exigen una investigación transparente y sanciones que eviten que hechos similares se repitan.
La incertidumbre sobre el número exacto de afectados y la identificación de todos los cuerpos agrava la sensación de impunidad, poniendo en evidencia la necesidad urgente de justicia y medidas preventivas en estos espacios públicos.
