
Santo Domingo Este, República Dominicana. — Nuevas declaraciones de Ángela Sarante, hermana del merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido artísticamente como Julián Oro Duro, agregan otra interrogante a la investigación por la mu3rte de Zeneida Socorro Castillo y el at4que que dejó al artista bajo atención médica.
Ángela considera que su cuñada posiblemente conocía a la persona o personas que inicialmente tuvieron acceso a la residencia, debido a las precauciones que acostumbraba tomar antes de abrir la puerta.
“Ella era muy precavida para abrir la puerta. Cuando abría la puerta era porque conocía a la persona”, manifestó la hermana del merenguero ante medios de comunicación.
Su planteamiento parte del comportamiento que, según explica, caracterizaba a Zeneida dentro de su hogar. Sin embargo, no significa que las autoridades hayan determinado que la mujer conocía a los responsables.
Precisamente, establecer cómo se produjo el ingreso a la vivienda de Brisa Oriental VI, próximo a la autopista de San Isidro, constituye uno de los puntos que permanecen bajo investigación.
Hasta ahora, la Policía Nacional y el Ministerio Público no han confirmado públicamente la existencia de algún vínculo previo entre Zeneida y las personas responsables del at4que.
Ángela revela preocupación por la salud de su hermano
Durante sus declaraciones, Ángela Sarante también se refirió a las condiciones en las que permanece su hermano después de la brutal agr3sión.
La familiar explicó que Julián presenta importantes l3siones en la cabeza y el rostro y manifestó especial preocupación por uno de sus ojos, ante la posibilidad de que su visión resulte afectada.
El informe médico divulgado previamente por el Hospital General de la Plaza de la Salud estableció que Julián presenta múltiples fracturas craneofaciales izquierdas y una hemorragia subaracnoidea frontal izquierda.
El artista ha permanecido consciente, orientado y bajo vigilancia médica mientras continúa su proceso de recuperación.
Ángela también recordó con profundo dolor a Zeneida Socorro Castillo, con quien aseguró mantener una relación que trascendía el vínculo de cuñadas.
“Esa no era mi cuñada, esa era mi hermana”, expresó visiblemente afectada mientras reclamaba que el caso sea esclarecido.
Familia espera respuestas
Zeneida, de 60 años, perdió la v1da dentro de la residencia. El diagnóstico médico-legal preliminar estableció un tr4uma craneofacial y una h3rida corto-penetrante en la región lateral izquierda del cuello.
Julián, de 58 años, declaró preliminarmente que al regresar a su vivienda durante la madrugada fue sorprendido y agr3dido por dos hombres, quienes también lo despojaron de dinero, prendas de valor y un teléfono celular.
Investigadores de la División de Investigación de Delitos contra las Personas (Homicidios) trabajan junto al Ministerio Público y la Policía Científica en el análisis de cámaras, entrevistas y evidencias recolectadas en la propiedad.
La investigación también busca determinar la hora exacta en que los responsables entraron a la residencia, cuánto tiempo permanecieron allí, cuántas personas participaron realmente y cuál fue el móvil del cr1men.
Las declaraciones de Ángela Sarante abren ahora una interrogante que deberá ser respondida mediante las evidencias: ¿Zeneida permitió voluntariamente el acceso a alguien que conocía o los responsables consiguieron entrar de otra manera?
Por el momento, esa pregunta continúa sin una respuesta oficial.
La familia de Julián Oro Duro y Zeneida Socorro Castillo mantiene su reclamo de justicia mientras espera avances que permitan identificar y capturar a los responsables de un caso que ha causado profunda consternación en República Dominicana.


