
Santo Domingo Este, República Dominicana.– Familiares de la adolescente Wilmari Ramírez Sánchez, de 14 años, continúan reclamando una investigación exhaustiva sobre su mu3rte, ocurrida el domingo 6 de septiembre dentro de una vivienda de la calle 4 del sector Mendoza, donde se encontraba el raso de la Policía Nacional Edwin de los Santos Guerrero, de 23 años. El agente permanece bajo custodia mientras el Ministerio Público y la Policía Nacional investigan las circunstancias del hecho.
Uno de los testimonios que ahora forma parte de las versiones conocidas públicamente es el de Soraida Tolentino Díaz, abuela de De los Santos Guerrero. La mujer explicó que se encontraba en el primer nivel de la vivienda realizando labores domésticas cuando escuchó una det0nación procedente de la parte superior. Tolentino ha señalado que no presenció directamente el momento en que ocurrió el hecho.
La adolescente fue localizada en una habitación del segundo nivel. Los reportes coinciden en que presentaba h3ridas producidas por proyectil, aunque existen diferencias entre publicaciones sobre el número de impactos. Por ello, ese punto deberá quedar establecido mediante los resultados forenses y la investigación oficial.
La Policía Nacional mantiene como evidencia el 4rma de reglamento asignada al agente, identificada como una pistola CZ P-10 C calibre 9 milímetros. El análisis balístico será uno de los elementos fundamentales para reconstruir la secuencia de lo ocurrido dentro de la habitación.
Mientras avanzan las pesquisas, han circulado versiones diferentes sobre cómo se produjo el disp4ro. Familiares del agente han planteado públicamente una posible manipulación del 4rma por parte de la adolescente, pero esa explicación no ha sido establecida como conclusión oficial.
Desde la familia de Wilmari también existen cuestionamientos. Julio Ramírez, identificado como tío de la adolescente, rechazó que se dé por establecida una versión sobre un supuesto forcejeo y pidió que sean las evidencias las que permitan determinar qué ocurrió realmente.
La madre de la adolescente, Rocío Sánchez, ha pedido justicia y aseguró que desconocía cualquier vínculo entre su hija y el agente. Recordó además que Wilmari esperaba con entusiasmo celebrar sus 15 años y que estudiaba mientras realizaba cursos de uñas y maquillaje.
Existe una diferencia entre las fuentes respecto al nombre de la abuela materna. Una publicación reciente la identifica como Ana Canelo, mientras que Diario Libre, con cobertura directa del velatorio, la identifica como Ana Miriam Sánchez. Debido a esa discrepancia, no resulta prudente presentar ambos nombres como si correspondieran necesariamente a la misma persona sin una aclaración adicional.
El velatorio reunió a familiares y allegados que solicitaron que la investigación llegue hasta las últimas consecuencias. La familia insiste en que las distintas versiones deben compararse con las pruebas científicas y testimoniales antes de establecer responsabilidades.
Por su parte, Diego Pesqueira, vocero de la Policía Nacional, confirmó previamente la detención de Edwin de los Santos Guerrero y su puesta a disposición del Ministerio Público. Las autoridades buscan determinar la secuencia exacta del incidente y la responsabilidad que corresponda.
Hasta este 8 de septiembre, no debe presentarse como hecho probado ni que Wilmari accionó accidentalmente el 4rma ni que el agente realizó intencionalmente los disp4ros. **Edwin de los Santos Guerrero permanece investigado y detenido, pero corresponde al Ministerio Público, los peritajes y posteriormente a los tribunales establecer jurídicamente lo sucedido.**
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