Saltar al contenido

Continuación al caso de la pequeña de 13 años en San Cristobal

17 de mayo de 2025
San Cristobal

Todo sucedió en cuestión de segundos. Mientras caminaba por el sector Lavapié, una niña fue absorbida por una corriente repentina tras tropezar con un hoyo.

El agua la arrastró con fuerza bajo tierra, impidiéndole salir a pesar de sus esfuerzos por aferrarse. En medio del caos, intentó sacar un brazo, pero no pudo contra la corriente. “Tenía un bracito afuera, tratando de salir, pero el agua me llevaba”, contó más tarde con la voz aún temblorosa.

Durante el trayecto, hubo un momento en que su mente se apagó. No recuerda con precisión cómo, pero perdió el conocimiento. Al despertar, sintió que se ahogaba, sin comprender si era real o una pesadilla.

Más tarde le dijeron que la estaban sujetando por los pies para sacarla, aunque ella solo recordaba sentirse dentro de un túnel oscuro, como si estuviera atrapada en un sueño. “Sentí que me estaba ahogando”, relató la menor, con la imagen todavía viva en su memoria.

En medio del encierro, la desesperación se mezcló con una inesperada calma. Al llegar a un espacio que describió como una cueva, logró levantar la cabeza para tomar aire.

No supo cómo llegó ahí, pero encontró una esquina con barro o aguas sucias donde se acostó y se quedó dormida. “Caí en una cuevita… me acosté ahí, y me dormí un buen rato”, recordó. La sensación era tan irreal, que por momentos pensó que todo era un sueño.

Horas después, escuchó voces. Al darse cuenta de que la estaban buscando, gritó pidiendo ayuda. Fueron más de ocho horas atrapada antes de ser rescatada.

Su historia, además de conmover profundamente a la comunidad de San Cristóbal, dejó al descubierto la gravedad del suceso y el valor de la niña, quien enfrentó con valentía una experiencia extrema de supervivencia.